Blog

LUNA EN CÁNCER

Luna en Cáncer

Dice @marianopensotti que el pasado es un animal grotesco.
Estoy de acuerdo, y además agrego que es un animal que vuelve.

La Luna está en Cáncer y a mí me vienen estos recuerdos de la infancia con mis amigues animales.

Tenía 8 ó 9 años.
Era un día especial porque estrenaba un pantalón blanco que hacía tiempo que quería y finalmente me lo habían comprado. Para hacer juego me puse una remerita de manga larga blanca también. Pecaba un poco de look heladero, pero eso lo pienso ahora: en ese momento me sentía un dandy impecable.
Estábamos de paseo con mi mamá, en el entonces zoológico de Cutini en General Rodríguez, pcia de Buenos Aires.

Para los que no saben hubo en ese zoo un episodio en el que un Oso mal alimentado le comió el brazo a un nene, y el zoo cerró para siempre.

Era una experiencia única para un niño de ciudad poder ver animales sueltos y no encerrados en jaulas, cosa que siempre me deprimió.

Y sucede que nos encontramos con un evento que me llamó especialmente la atención: el espectáculo de las focas. Fue la primera vez que veía en acción a estos seres torpes pero altamente inteligentes, y me puse de muy buen talante cuando al finalizar el espectáculo fui invitado junto a otros niñ@s a participar del «puente de Pompis». «Pompis» eran las focas y el «puente» debería haber sido lo que yo imaginaba: se alineaban las focas al borde del estanque y nosotros caminábamos por encima.

Pero infinita fue mi sorpresa cuando al entrar al recinto, el malvado Cutini ordenó: «chicos, acuéstense en el piso uno bien pegadito al otro». No me dio ni tiempo de dudar, que ya estaba recostado con mi flamante ropita blanca entre otr@s varios niños y niñas, con varías «Pompis» pasándonos por encima, dejándome no solo mojado y algo embarrado, más con un olor a pescado que aún hoy puedo sentirlo impregnado en mis afectadas fosas nasales.

Mi siguiente recuerdo: yo saliendo del recinto cabizbajo, confundido y enojado conmigo mismo por haber caído en la inocencia de creer que el que iba a caminar sobre un puente de animales, era yo.

En cualquier caso, y en defensa de las pompis y el reino animal todo, se hizo algo de justicia divina.

Bien merecido lo tuve por humano

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *