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Tengo un guía interior con el cual somos muy amigos.

Nos conocemos muy bien.

Hemos llegado a buen puerto en incontables oportunidades y otras hemos zozobrado o encallado, pero nunca naufragado.

Creo que nació conmigo, aunque lo fui conociendo y alimentando mucho mejor a lo largo de los años.

Tengo una confianza ciega en él, sé que nunca me va a abandonar, y ahí adonde vayamos juntos va a estar bien, porque en el trayecto aprendemos mucho y me enseñó que a veces, simplemente hay que esperar.

Que las cosas tienen siempre un sentido, que por más que pensemos lo que pensemos y por más vueltas que queramos pegarle a las cosas que nos suceden, el tiempo nos demuestra que así era como tenía que ser, que no siempre podemos salirnos con la nuestra dese el ego, el capricho y la ansiedad.

Vos también tenés dentro tuyo a este guía pero no siempre sabemos escucharlo y tenerle paciencia. Hay que aprender a comunicarse con él de ese modo único e inexplicable que tiene de hacerlo.

Te diría que un buen tip es aprender a hacerlo sin palabras, desde el corazón y con la mente expandida. Abrirse a la experiencia, dejar el ego de lado y pensar la existencia como un recorrido que nos ofrece experiencias únicas y constructivas.

Hoy Júpiter -el guía, el que expande- y Mercurio -mental y comunicador- ya dejaron su fase de retrogradación y están directos, aunque aún estacionarios (la fase previa a ponerse directos del todo).

Si una voz interna te habla, no es locura. Es intuición.

Aprendé a escucharla.